sábado 26 de noviembre de 2011

Silencio

Silencio. Fuera, el viento zarandea los árboles, fuerte, sólido. La lluvia cae con contundencia sobre el asfalto, sobre los cristales rotos salpincándolos y mezclándose entre ellos. Aquí dentro sólo existe el silencio desde hace mucho tiempo, oigo el eco de mi respiración, de mis pensamientos y hasta de mi pestañeo, mi soledad. Abro la ventana y una tonelada de vida entra golpeándome en la cara e inundándolo todo, lo llena todo de ruido, de música, de voces. Todo lo que esta habitación contiene se impregna de ese color de los días lluviosos, todo excepto yo que continúo aquí, sola, hueca y en silencio. Intento llenar el vacío con palabras que van cayendo por su propio peso y se estrellan contra el suelo partiéndose en mil pedazos, desvaneciéndose. Nunca concilié la vida así, sin nada, sin ti, sin mi. La música ya no entra en mi cerebro, se fragmenta antes de llegar a él, nunca alcanza a tener sentido, ya no. Las imágenes no puedo nombrarlas, recordarlas,crearlas. Nada que entra en mi permanece, nada cobra sentido. Me asomo por la ventana pero no consigo ver la escena que tiene lugar ahí fuera, veo cristales, vehículos, personas, un ramo de rosas esparcido, oigo pájaros, un llanto, una risa, alguien que grita, golpes, pasos apresurados. En otro tiempo hubiera creado una historia, una canción. Hoy no soy capaz de relacionar nada de aquello, no se quién soy. Cierro la ventana y el silencio vuelve a tomar el poder a mi alrededor. Huelo a café y me gusta, lo se porque antes lo hacía, lo reconozco porque tu me lo enseñaste. Soy consciente de lo que debería sentir en cada momento pero no recuerdo qué sentía entonces. Sólo oigo el eco de aquello, de mi conciencia que me grita que algo pasa, que el mundo gira.

1 opiniones:

Bea dijo...

El mundo tiende a ir más deprisa que nosotros. Nos desubican las prisas, los cambios. Perdemos el rumbo. Pero hay algo que no se puede perder nunca y es la cordura. Uno nunca está vacío, al igual que no está solo. El mundo gira pero como con casi todo, lo único que importa es lo que tenemos a unos kilómetros a la redonda. Que vaya todo lo rápido que quiera porque nosotros somos los ''dueños'' de lo que pasa a nuestro alrededor.

Podemos dejarnos abrumar uno o dos días, el tercero no. Hay que encontrar formas de interpretar y sentir cada momento. Se puede, todo se puede.

Un gran texto, te lo dije ayer y te lo repito hoy. Me gusta mucha la forma en la que termina, genial sin duda :)
Anda que decir que no se entendía... ¬_¬

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Fish

 
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