Un paseo, un atardecer, un camino, y un horizonte. Es lo único que deseaba, ahora, desde luego, carecía de esas cosas. Se giró para mirar a su marido dormido y volvió a traer a su mente aquellas imágenes. Él hacía todo lo posible por mantener el barco a flote, lo sabía pero no parecía ser suficiente, notaba cómo el agua rozaba ya la punta de sus pies y cómo aquel helado contratiempo la dejaba paralizada. Se volvió a girar y quedó mirando el techo liso graffiteado, un mundo que también dejó atrás. Imágenes de su vida anterior se agolpaban a la entrada de su cine mental, esperando a salir y hacer de las suyas. No era infeliz, aunque todos pensasen que sí, su actual vida ella misma se la había buscado, construido y mimado, la había añorado y ahí la tenía. Sonó un despertador en la casa y por un momento se paralizó, abrió los ojos esperando, no recordaba haberse dejado el despertador en la otra punta de la casa de hecho, miró, el suyo estaba en su sitio. Alguien paró aquel sonido, le miró, seguía dormido, y por un momento deseó hacerle el amor. Se oyeron sonidos provenientes de la cocina, un plato cayó y una maldición se oyó entre susurros. Media hora después Ginni, su hija pequeña, apareció por la puerta con una gran bandeja que apenas podía sostener y una enorme sonrisa, se hizo la dormida esperando impaciente para abrazarla, había olvidado que era su cumpleaños.
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1 opiniones:
Cada uno sabe lo que necesita y le hace verdaderamente feliz. Para algunas personas, la búsqueda de esa sensación y esa satisfacción son difíciles de alcanzar pero para otras, no tanto. Pero como somos tan inconformistas, siempre buscamos un poco más de lo que tenemos, lo que clama en nuestro interior. También cosas de nuestro pasado que parecen incompatibles con el presente. Y pese a tantas cosas que queremos tener y que no están, no somos infelices.
La vida son pequeños instantes, una sorpresa, un desayuno inesperado, un beso. Siempre ambicionamos más. Unos días nos parece suficiente, otros no tanto. Como una frase que cierta persona tenía por ahí a menudo, la mente es más compleja de lo que pensamos.
¡A disfrutar! :)
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