viernes 26 de agosto de 2011
Carta desconocida.
Hoy he vuelto a soñar contigo, uno de mis ojos intentaba aferrarse a morfeo en vano mientras era obligado a abrirse por un rayo de luz. Tu imagen se escapaba de mi mente a la misma velocidad con la que soñaba besarte, despacio, doliéndome. Ya despierta mi cuerpo inmóvil intentó traerte una vez más, el día que amanecía parecía mucho más duro cuanto más lejos estabas. Odiaba tenerte tan cerca y sentirme obligada a imaginarte, a formar escenas en mi mente que jamás ocurrirían, odiaba ser tan cobarde y tan realsita. La noche anterior, justo antes de caer dormida me juré que esta mañana te escribiría una carta, la carta que tanto tiempo deseaba escribirte, aquella que me alejaría de ti, en ella pensaba decirte todo lo que no soy capaz de contar frente a ti. Mis ganas de besarte aun no superan mi cobardía pero cada día se hacen más fuertes, quisiera tocarte pero no puedo, estás demasiado lejos de mi. Honestamente te diré que nadie te querrá como yo, aunque lo sepas, y que nadie podrá darte tanto. Dices no necesitarlo, pero yo confieso sí hacerlo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 opiniones:
Creo que mi cerebro simplón no me deja entender bien tus textos, en cualquier caso siempre encuentro "pequeños diamantes" que brillan especialmente entre tus palabras. Esta vez me quedo, sobre todo, con éste:
"Odiaba tenerte tan cerca y sentirme obligada a imaginarte, a formar escenas en mi mente que jamás ocurrirían."
No hace falta que nadie te lo diga pero... ¡sigue escribiendo!
Nachttraume, debes pensar que ultimamente te acoso por todos los sitios... pero leo lo que escribes y al mismo tiempo siento lo que transmites, alternando momentos de melancolia, y de dolor en un momento en el que no tengo por que sentirlos, aqui tirado en la cama. Me llena leer tus palabras. Logras hacer que cobren vida y el lector pueda formar parte de esto.
Eres genial escribiendo, pero eso ya te lo dije.
Un abrazo!
Ésta es una de las sensaciones más duras de las que tenemos que combatir con nuestro yo interno: querer y no poder, imaginar... A quién no le ha pasado. Pero la vida se compone de esto, de deseos, pasiones, imposibles. Estos sentimientos nos hacen humanos, aún más cuando hay desesperación en lo que experimentamos, cuando nos rendimos. Es complicado, ¿eh?
Es un texto triste pero a la vez bonito :)
Adelante!
Publicar un comentario en la entrada