Al borde de la cama y de un abismo me senté a esperar que cayera la noche, creo que es demasiado pronto, pienso mirando el reloj, son las tres de la tarde. Me inclino por esperar un rato más antes de levantarme para ocuparme en algo mientras tanto. Hago café y miro por la ventana esperando encontrar algo nuevo, me siento como una espía acechando a los transeúntes que pasan bajo mi ventana y el otro lado de la calle, sus paraguas no me dejan ver gran cosa pero hace ya largo tiempo que aprendí a distinguir el caminar del ser humano, puedo dilucidar por sus andares su personalidad casi sus deseos y por supuesto sus emociones. Si te paras a pensarlo es de locos, yo ya había reparado en ello, pero hago como que no me importa y juego con ellos un rato. Creo que nada es lo que parece, por eso me adelanto, y muevo ficha o más bien lanzo un juicio antes que ellos que, en cierto modo ni siquiera saben que están jugando contra mí, por aquello de que no me ven y eso. Vi una mujer cargada de bolsas usando uno de esos gadgets que venden ahora para llevar varias bolsas en una mano de forma fácil, la envidié, tendría que buscar dónde vendían aquel tipo de artilugios. Giré la mirada y le vi a él, puntual como siempre, ataviado con su gran gabardina y su sombrero, aquel creído se pensaba que era colombo, vaya imbécil. Le sigo con la mirada por un momento aminora el paso y lanza una mirada a mi ventana, presa del pánico me tiro al suelo llevándome conmigo la cortina y la barra que la sujeta a la pared, maldigo a los dioses mientras intento salir de aquella trampa para mirar por la ventana de nuevo, pero él ya no está y ni siquiera sé si me había visto, miro a Tortuga, mi tortuga de agua, en busca de una solución pero se ha escondido dentro de su caparazón, me siento estúpida. Vuelvo al borde de la cama, será mejor esperar.
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2 opiniones:
Ésta es una de las publicaciones que más me han gustado, sin duda. Siempre es mejor esperar, pero a veces hay que mirar más lejos de la ventana. Por mucha miedo que nos dé lo de fuera o por poco que pensemos que podemos hacer ahí, porque seguro que es más que en la habitación. Sentarnos en la cama a verlas venir y a ver cómo se suceden los días está bien 48h como mucho; en las siguientes 24h es necesario pasar a la acción
Sólo con ver lo simple de su nombre, creo que me llevaría bien con Tortuga :)
Bien señorita
Ana, desconocia esta faceta tuya, de hecho llegue a desconfiar de si lo escribias tu o no, pero ha habido algo que me lo ha aclarado del todo. Si, lo del gadget de las bolsas. Ahora siento mas curiosidad por ti. Va a ser un buen viaje.
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